30 de enero
Viernes III
Salmo 50 Misericordia Dios mío por tu bondad
Pones delante de nuestros ojos el pecado de David…el deseo incontrolado que le lleva al homicidio…pones delante de mis ojos mi propio pecado. Por tu inmensa compasión borra mi culpa, lava del todo mi delito, limpia mi pecado. Hazme oír tu gozo y tu alegría.
