28 de enero
Miércoles III
II Sam 7,4-7 Yo no he habitado en casa alguna
Muchas personas, Señor, pueden unirse análogamente a esta experiencia tuya: no has habitado en casa alguna. Pongo junto a ti a los sin techo, a las personas que no tienen viviendas dignas de tal nombre, a los que sufren el abuso de caseros, los que no pueden pagar alquileres desorbitados, los jóvenes sin perspectivas de vivir independientes…En tus manos, Señor, tú que viniste a habitar en medio de nosotros.

