21 de enero
Miércoles II
Salmo 143 Bendito el Señor que adiestra mis manos para el combate
El combate, contra el abuso espiritual, de poder y de conciencia, que en algunas ocasiones es frecuente en la Iglesia. Adiestra, Señor, las manos, el corazón y la mente de las víctimas de abuso, para que tengan fortaleza y denuncien, y puedan vencer, a quien tanto daño les ha infligido, y a todos los que han encubierto esta agresión.
