16 de enero
Viernes I
Mc 2, 1-12 Tus pecados te son perdonados
Me acerco a tu misericordia, cada día. Y sacramentalmente con frecuencia. Siempre recibo por intercesión de tu Iglesia el perdón y la paz. Y el envío de ir en paz, en la paz que siempre envuelve tu perdón. Como el hijo pródigo, confiando en la fuerza de tu amor, que restaura. En tus manos.
