4 de enero
Segundo domingo después de Navidad
Ef 1, 3-6.15-18 ilumine los ojos de vuestro corazón
Ilumina, Señor, los ojos de mi corazón para que pueda comprender la bendición incesante con la que me envuelves. Elegido por ti antes de la creación del mundo, destinado a ser santo e irreprochable ante ti por el amor. Ilumina los ojos de mi corazón para que no deje de comprender la esperanza a la que me llamas, la herencia de gloria que me tienes prometida.
