3 de enero
Misa del día
I Jn 2, 29-3,6 Seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es
A esto nos llamas. A estar unidos a ti en la eternidad, en semejanza, en la visión de tu gloria, en unión silenciosa, en plenitud de vida. Es un abismo de gracia que me desborda con solo imaginarlo. Por eso cierro mis sentidos, y quedo sosegado, quieto, callado, y entregado a tu bondad, que mece mi vida.
