Llenas la tierra

10 de noviembre
Lunes XXXII

Sab 1, 1-7 El espíritu del Señor llena la tierra

No solo habitas en nosotros, sino que llenas la tierra. Esta tierra herida por el cambio climático, ¡ay de los nietos de los negacionistas!, que mundo más inhóspito van a encontrarse, esta tierra llena de las maravillas de la creación, esta tierra bella, única, don tuyo. Ayúdanos, Señor, a cuidar la tierra que nos has regalado, con la que nos bendices.

Templo de Dios

9 de noviembre

I Cor 3, 9-11.16-17 El Espíritu de Dios habita en vosotros

Es lo que nos pregunta tu Palabra: ¿no sabéis que sois templo de Dios? Es la pregunta que he hecho, en la eucaristía de víspera, en el centro penitenciario donde acudo semanalmente. Y les he dicho que todos, sin excepción, somos templos de Dios. Hayamos hecho lo que hayamos hecho, siempre estamos habitados por ese Dios rico en misericordia, que derrama su Espíritu de amor en cada uno de nosotros. Hoy y siempre.

Fidelidad menuda

8 de noviembre
Sábado XXXI

Lc 16, 9-15 El que es fiel en lo poco, también en lo mucho es fiel

Dame, Señor, la fidelidad en lo cotidiano, en lo pequeño, en lo sencillo, en lo que pasa desapercibido, en lo que no cuenta, para serte fiel en la entrega total de mi vida en la misión a la que me llamas.

Testimonio

7 de noviembre
Viernes XXXI

Rm 15, 14-21 no me atreveré a hablar de otra cosa que no sea lo que Cristo hace a través de mí

Esto es lo que nos pides, como una manera de evangelizar hoy: dar testimonio, de palabra y de obra, de lo que has hecho en la historia de mi vida. El testimonio de vida, la experiencia de Cristo, es la herramienta más adecuada en nuestra sociedad. Hazme, Señor, testigo de tus maravillas.

Vida y muerte

6 de noviembre
Jueves XXXI

Rm 14, 7-12 Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; así que, ya vivamos ya muramos, somos del Señor.

Una vez más, Señor, tu palabra me ancla a la realidad. Vida y muerte son un asunto serio, en ti mi vida, en ti mi muerte. Tú eres anterior a todo, y todo se mantiene en ti. En esta primera semana de noviembre, con el recuerdo a los difuntos, a papá cuyo aniversario celebramos ayer, es bueno recordar que somos tuyos. En la vida y en la muerte.

Desprendido

5 de noviembre
Miércoles XXXI

Lc 14, 25-33 todo aquel de entre vosotros que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío

Ayúdame, Señor, a desprenderme de todo, incluso de mi propia vida, para ser en ti todo.

Alegria de la esperanza

4 de noviembre
Martes XXXI

Rm 12, 5-16 Que la esperanza os tenga alegres

La esperanza en ti, en la vida que me ofreces, la esperanza que no defrauda, la esperanza que brota de la fe y mueve a la caridad, la esperanza que no defrauda, en este año en el que somos peregrinos de esperanza. Aumenta mi esperanza en ti, Señor y dador de vida.

Por El

3 de noviembre
Lunes XXXI

Rm 11, 29-36 Porque de él, por él y para él existe todo. A él la gloria por los siglos. Amén.

Cuando tu Palabra emplea estas frases me embriagas en el abismo de tu insondable presencia en mi vida, Señor y Creador de todas las cosas. Elegido antes de la creación del mundo a ser santo e irreprochable en el amor.

Resurrección y vida

2 de noviembre
Conmemoración de los difuntos

Jn 11, 17-27 Yo soy la resurrección y la vida

En Betania te manifiesta, Señor, como vida verdadera, esperanza de vida en plenitud. Creo en ti y se que tras la muerte viviré en ti. Porque la vida de los que en ti creen Señor no termina, se transforma. Y al terminar nuestra morada terrenal seremos para siempre semejantes a ti y cantaremos eternamente tus misericordias.

Todos los santos

1 de noviembre
Todos los santos

Mt 5, 1 ss Bienaventurados

En este día de todos los santos, Señor, me gusta que resuenen en mi tus bienaventuranzas. Los santos y santas están viviendo ya de la felicidad perpetua de tu reino, de tu amor sin fin, del gozo que da la plenitud eterna de tu gloria. A esa bienaventuranza aspiro, Señor, por el don de tu misericordia. Ella es la que me hace ser peregrino de esperanza.

Khamlia, South of Morocco #2, 2014