28 de noviembre
Viernes XXIV
Lc 21, 29-33 sabed que está cerca el reino de Dios
Al hilo de mi oración de ayer, seguimos con los signos inminentes no solo de la liberación que nos ofreces, sino de la cercanía de tu reino. Cercanía que siempre, siempre, está presente en nuestra vida, que se hace presencia cotidiana, llamada a vivir en la alegría de tu evangelio, vueltos a ti, en pura verdad.
